miércoles, 20 de agosto de 2008

Héroes en pobreza

Hay detalles minutísimos que pueden definir una nacionalidad, un orgullo nacional. Ocurre cada cuatro años, en JJ. OO. y en Panamericanos: un dominicano gana una medalla, la prensa va a su casa a entrevistar a los familiares del héroe y se encuentra con que el astro vive entre cañadas, miserias, precariedades. ¡Inaceptable! Es nuestro sempiterno problema: nuestra patológica incapacidad para, como sociedad, definir nuestras prioridades. El apoyo a los héroes deportivos, por decir. Esta vez ha tocado el turno al noticiario Telemicro Canal 5, que al visitar en la calle respaldo Gregorio Luperon, próximo a La Barquita, en Sabana Perdida, a los familiares del ganador de una medalla de Bronce, -y si Dios y Tatica meten sus manos- de Plata, en los Juegos de Beijing, Félix Manuel Díaz, se encontró con el padre del joven, quien sólo pidió a las autoridades que le arreglen las calles "para que al regresar, su hijo pueda llegar a la casa sin enlodarse los zapatos", poema de amor de padre, ay. Se trata de priorizar el hecho de que todo atleta de alta competición, reciba, mientras permanezca en la selección nacional, todo el apoyo del Estado para que vivir dignamente. El Estado y sus gobiernos deberían prolongar su clientelismo sin remedio, su incitación al parasitismo partidario, hasta cada uno de los atletas miembros de toda selección nacional. Política social aplicada en beneficio de los que con sus hazañas sacan a pasear la autoestima de la patria. Díaz y su familia viven en un ambiente de tanta pobreza, que durante meses el joven se debatió entre lavar carros o boxear. Félix Manuel volverá al país, recibirá millones de pesos, un vehículo, el Presidente le regalará un apartamento, pero no se trata de la excepción sino de la regla. Estudiando cualquiera pasa, Jocheta. Se trata de priorizar, -antes de las medallas-, la vida digna de todo aquel atleta de alta competición que nos represente. Quien anda paseado ante el mundo el orgullo nacional, celebrando la nacionalidad dominicana como se celebran amores cuando saluda la mañana o una tarde ríe, esos poetas del esfuerzo que levantan la autoestima nacional deben vivir con dignidad y sin necesidades materiales. Estoy hablando de orgullo, de la autoestima de un pobre patria donde por alguna razón, si pudieran, seis de cada 10 ciudadanos abandonaría el país, a pesar que, desde Platón and friends sabemos que quien emigra no es feliz. ¿Cuántos atletas como Félix Díaz andan hoy entre cañadas nauseabundas y precariedades todas? Definamos prioridades, joder, definamos prioridades.

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