Este es un bar por la palabra, el amor, los versos, o sea, la patria. Por un periodismo irreverente pero responsable... y para ciudadanos.
martes, 9 de septiembre de 2008
Partidarización de la opinión
La separación entre información y opinión siempre me ha parecido una de las grandes mentiras del periodismo. Y todo, porque considero que informar ya es opinar, sólo que de forma sutil y disimulada. Tomémonos el trabajo de leer comparativamente los contenidos de la portada de los diarios y encontraremos un divertido tesoro para el análisis. (Los estudiantes de comunicación deberían hacerlo todos los días.) ¿Qué hace un director/editor cuando elige una información sobre otra y autoriza la publicación de la foto de A y no la de B? ¿Qué está haciendo el director/editor cuándo decide el despliegue que ha de recibir una noticia, y la página en la cual saldrá publicada? Publicar un contenido es ya opinar, y no hacerlo también. Siempre estamos opinando, incluso con el silencio, que puede ser la más terrible de las opiniones. (Aunque usted no lo crea, existen cuñas de silencio en programas de radio y televisión.) Pues, si. Así como "hay que desconfiar del que no canta porque algo esconde", según Tagore, así desconfío yo de los señores puristas, castizos radicales, que amparados en "el mito anglosajón" fusilan el yo, disfrazándolo de nosotros, y confunden "anonimidad por objetividad, como si los dossieres bajasen del cielo", que siempre decía mi maestro Umbral. Los dossieres son los expedientes, las fuentes que suministran los datos con los que se hacen crónicas, columnas, reportajes. Otra cosa muy diferente es la partidarización de la opinión que es el cáncer periodístico de la actualidad mediática del país, y lo que más daño le viene haciendo a la credibilidad de la profesión y el oficio. El periodista/comunicador no debería militar en más partido que el de su conciencia y pareceres, y si lo hace, debería informarlo en los créditos. Otra cosa es la militancia ciudadana, los postulados ideológicos, las coincidencias coyunturales, el compartir una visión del mundo. El problema del periodismo de hoy, no es la opinión sino la partidarización, el hecho innegable de que nuestros partidos mayoritarios hayan constituido grupos y redes de comunicadores que siguen fiel y militantemente sus lineamientos, lo que los convierte en útiles instrumentos partidarios y los aleja de la esencia de su labor que es ofrecer una opinión personal, responsable y profesional desde su ideología, su formación, su experiencia. El problema no es la opinión, sino la partidarización que acalla disidencias y genera benditas soledades.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Lo demasiado hasta el CONEP lo ve
Que somos una sociedad de irresponsables; nada más que unos señores juerguistas y despistados que vamos por el mundo -y una isla- dejando al azar y alguna virgen nuestras responsabilidades mayores, el país, por ejemplo. Y es que como bien cuenta la sabiduría popular: "Lo demasiado hasta Dios lo ve", aunque esta vez no ha sido asunto del Señor sino del CONEP, que en cuestiones de economía, en el país es casi lo mismo. Hoy, el haitiano no es un tema sino un problema, y hasta el CONEP lo ha entendido y por eso este tronar de documento: "El reto haitiano en RD". Haití es ya, apenas un conglomerado humano con estadísticas de asombrado dolor, líder indiscutible de todos los males en todo un continente, casi un descuido de Dios. Son tan graves los problemas de ese humano colectivo, que nuestro empobrecido país, al borde del caos, con más de la mitad de la población funcionalmente analfabeta, tomado por el narcotráfico, donde apenas se ofrecen 2.5 horas diarias de clases en las escuelas, donde 4 de cada 10 ciudadanos son pobres de joderse, esta nación fallida, ya digo, a los vecinos haitianos les parece un París de atardeceres, un Disney World con mulatas, ay, don Radha, he ahí la historia de Einstein y su relatividad sublevada. Tal que ocurrió: Hasta el CONEP ha tronado exigiendo al santo gobierno asumir su responsabilidad de administrador del Estado y delegado de la voluntad de la patria ante este reto, tema, problema, eso, problema. Lo mucho hasta el Conep lo ha visto, y mire usted, que estamos hablando del "sindicato" de los empresarios nacionales, el mismísimo consejo que reúne desde la Fábrica de clavos, La Mamacita, hasta el todopoderoso grupo Vicini. El CONEP exige al santo gobierno aplicar la ley de migración, y sobre todo, promulgar el bendito Reglamento de dicha ley, que es el consensuado instrumento para comenzar a actuar, regularizando a quien corresponda, deportando a quien no, y siempre desde el interés nacional y ningún otro. Lo demasiado hasta el Conep lo ha visto, y en su loable y ciudadana preocupación, hasta llega a pedir al gobierno lo que parecía un imposible: "sancionar a los empleadores de mano de obra ilegal, y también a los que incumplan los topes porcentuales de trabajadores previstos por nacionalidad en la ley..." Es tanto y mucho, que hasta el CONEP lo ha visto. Mientras el país, o lo que queda de él, vencido en un semáforo, espera.
Preguntas que desnudan
"Una pregunta te ha destrozado. Yo he regresado a ti desde la incertidumbre con espinas." La pregunta. P. Neruda. Como es viernes, en "La Casa" el Ginebra aún me fía, y Franklin ya no cierra "el bar de la esquina", podría comenzar este bulevar preguntado a la que espero: "¿Qué sería tu nombre sin ti?" Pero, no. No está el horno social para estas galletitas románticas, ni siquiera para las que de noche en madrugada les voy escribiendo a la Pagliari, "porque quiero quedarme en tu vida, para huir de la muerte que es tu ausencia". Las preguntas de este bulevar de viernes son más sociales, más preocupantes y sentidas que el mismísimo amor, incluso en sus olvidos. Son temas tabúes, de los que no se habla mucho en público. Temas que las familias prefieren dejar de lado en la sobremesa, como ocurría antes con el adulterio femenino o la homosexualidad, sólo que ahora hablo de la familia nacional, sólo para preguntar y preguntarme: ¿Qué sería de la estabilidad macroeconómica sin el lavado de activos y sus mieles? ¿Sería tan floreciente el sector de la construcción? ¿Qué sería de menudeo, de la paz social en los barrios, sin el narcotráfico jodedor, paleador del desempleo y la pobreza? ¿Qué sería de la "rentabilidad" de ciertos sectores de la agropecuaria nacional sin la mano de obra semiesclava por indocumentada y sin derechos ciudadanos, provenientes del Haití de todas las miserias? ¿Qué sería de la economía de hogares, barrios, municipios, comunidades sin el trabajo sexual de sus hijas, en el país y el extranjero? La estabilidad económica, social y política del país, no se corresponde con las malas cuentas nacionales, con el desempleo verdadero, el empleo chatarra, las deficiencias en los servicios sociales a los más pobres desde siempre. Algo hay en la economía nacional que no aparece en las cuentas del Banco Central, y hace flotar el país a pesar de los pesares. La corrupción se va adueñando del país, y es ya parte de la dinámica de subsistencia de más de un sector económico, social y político. Y algo habrá de ocurrir: Una sociedad no puede vivir indefinidamente, engañándose a sí misma, "como los monos de Gibraltar/ cierran los ojos para no mirar". Ahí están las preguntas sin respuestas, que, como ven, me han dañado la madrugada de este viernes cuando, recordando su piel y su cadencia, !ay! citando a don Ángel González, yo sólo debí preguntar: ¿"Qué sería tu nombre sin ti"?
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Necesidad de Matilde
"Quiero darte a nadie, para que vuelvas a mí, sin haberte ido." J. Sabines.
El relato, verídico y conmovedor, lo vivió y contó en fraterna y etílica tertulia, el antañón amigo, ingeniero y poeta de los del número, don Mario Bergés. Esto nos contó un octubre, en santo lugar, el buen Mario: "Matilde era sencilla, natural, silvestre y bella. Incapaz del asombro. Para ella todo tenía su explicación en la naturaleza misma, así de simple. Para nosotros, ingenieros trabajando fuera de casa y viviendo en casa de solteros, era una gran ayuda. Nos cocinaba con amor y su menudo cuerpo se paseaba por la casa cuando hacía la limpieza o cuando nos ayudaba con la compra del súper. Su mayor desilusión había sido separarse de su esposo cinco años atrás. Una mañana de lunes llegó Mati acompañada de una hermosa niña de unos dos años, su hija. Al regresar del trabajo la tarde de ese lunes le pregunté con picardía: "Mati, ¿cómo es posible que tengas una niña de dos años si te separaste de tu esposo cinco años atrás?" Su respuesta silvestre aroma mi memoria. Bajando la mirada me dijo: "Fue que yo lo dejé queriéndolo" Lo que aquí cuento, ocurrió en Santiago de los Caballeros, al caer la tarde de un día de principios de abril de 1990 y no lo olvido. La historia de Matilde nos ayuda a descubrirnos frágiles, humanos, capaces de la entrega por amor. La economía no anda bien en estos tiempos y si ella anda mal, lo social y lo político no esperan mucho para descomponerse. Se acercan tiempos difíciles en los que tendremos que apelar a cuanto de humanidad tengamos dentro, para dar una respuesta solidaria e incluyente, que poniendo el acento en el hombre, nos eleve a todos en dignidad conjurando la pobreza en este mundo. Necesitaremos de Matilde."
El relato, verídico y conmovedor, lo vivió y contó en fraterna y etílica tertulia, el antañón amigo, ingeniero y poeta de los del número, don Mario Bergés. Esto nos contó un octubre, en santo lugar, el buen Mario: "Matilde era sencilla, natural, silvestre y bella. Incapaz del asombro. Para ella todo tenía su explicación en la naturaleza misma, así de simple. Para nosotros, ingenieros trabajando fuera de casa y viviendo en casa de solteros, era una gran ayuda. Nos cocinaba con amor y su menudo cuerpo se paseaba por la casa cuando hacía la limpieza o cuando nos ayudaba con la compra del súper. Su mayor desilusión había sido separarse de su esposo cinco años atrás. Una mañana de lunes llegó Mati acompañada de una hermosa niña de unos dos años, su hija. Al regresar del trabajo la tarde de ese lunes le pregunté con picardía: "Mati, ¿cómo es posible que tengas una niña de dos años si te separaste de tu esposo cinco años atrás?" Su respuesta silvestre aroma mi memoria. Bajando la mirada me dijo: "Fue que yo lo dejé queriéndolo" Lo que aquí cuento, ocurrió en Santiago de los Caballeros, al caer la tarde de un día de principios de abril de 1990 y no lo olvido. La historia de Matilde nos ayuda a descubrirnos frágiles, humanos, capaces de la entrega por amor. La economía no anda bien en estos tiempos y si ella anda mal, lo social y lo político no esperan mucho para descomponerse. Se acercan tiempos difíciles en los que tendremos que apelar a cuanto de humanidad tengamos dentro, para dar una respuesta solidaria e incluyente, que poniendo el acento en el hombre, nos eleve a todos en dignidad conjurando la pobreza en este mundo. Necesitaremos de Matilde."
martes, 2 de septiembre de 2008
Camas, mesas y desamor... en morado
"¿Qué sería tu nombre sin ti?" A. González.
Nada de lo que actualmente ocurre en el PLD sorprende a quienes han seguido los pasos de ese partido. El asunto es simple: La conformación del nuevo gobierno ha traído consigo la formal e inevitable ruptura, no sólo del Presidente Fernández y Danilo Media, lo que es viejo, sino ya entre los seguidores de ambos grupos. Aquello de "no hay cama para tanta gente" no voy a citarlo aquí, pues ha sido esa la cita del fin de semana, aunque debo aclarar que el problema no es la escasez de camas, sino el exceso de resquemores, el desamor en morado. Al fin, cuando el amor llega, hasta en el asiento trasero de un Cepillo VW el amor nos hace, nos convida y resucita. Hagan memoria. Camas hay, lo que no queda es amor, y Bosch está enterrado. La ruptura Fernández-Medina ha tenido una lógica repercusión en la repartición de los cargos, lo que es lógico y esperado: Rotos los viejos amores, no se trata ya de vivir de recuerdos, "de lo que pudo haber sido y no fue", sino enfrentar una realidad de ruptura y amor contrariado: "para que nada nos amarre que no nos una nada." El 16A pasado comenzó en el PLD la prueba de fuego del liderazgo de Danilo Medina. En los próximos años, sabrá el ex primer ministro con quien cuenta verdaderamente para su proyecto. Serán años difíciles para un PLD gubernamental, electoralmente victorioso. Difíciles para un Danilo en malaria burocrático-sentimental, cada vez más alejado de la posibilidad de resolver problemas cotidianos a unas bases peledeístas para las que él era, por delegación de Fernández desde 1996, el santo protector, "resolvedor" del reino, el despacho más abierto, el oído más atento. Al drama interno del PLD, con un Euclides Sánchez desbocado como nunca antes, hay que sumarle ahora la posición de Jaime David, quien por primera vez ha dejado entrever públicamente (aunque sea con su silencio) sus insatisfacciones y hasta contradicciones con el estilo del Presidente. Pero de eso hablaremos otro día. He aquí los elementos fundamentales de la crisis de un PLD muertecito de éxitos, con demasiados invitados a una mesa larga pero finita. Sin camas para tanta gente, es cierto, aunque debo insistir y repetirme: cuando el amor visita, la cama es lo de menos. Hagan memoria. ("Aquí pasaba a pie por estas calles.")
Nada de lo que actualmente ocurre en el PLD sorprende a quienes han seguido los pasos de ese partido. El asunto es simple: La conformación del nuevo gobierno ha traído consigo la formal e inevitable ruptura, no sólo del Presidente Fernández y Danilo Media, lo que es viejo, sino ya entre los seguidores de ambos grupos. Aquello de "no hay cama para tanta gente" no voy a citarlo aquí, pues ha sido esa la cita del fin de semana, aunque debo aclarar que el problema no es la escasez de camas, sino el exceso de resquemores, el desamor en morado. Al fin, cuando el amor llega, hasta en el asiento trasero de un Cepillo VW el amor nos hace, nos convida y resucita. Hagan memoria. Camas hay, lo que no queda es amor, y Bosch está enterrado. La ruptura Fernández-Medina ha tenido una lógica repercusión en la repartición de los cargos, lo que es lógico y esperado: Rotos los viejos amores, no se trata ya de vivir de recuerdos, "de lo que pudo haber sido y no fue", sino enfrentar una realidad de ruptura y amor contrariado: "para que nada nos amarre que no nos una nada." El 16A pasado comenzó en el PLD la prueba de fuego del liderazgo de Danilo Medina. En los próximos años, sabrá el ex primer ministro con quien cuenta verdaderamente para su proyecto. Serán años difíciles para un PLD gubernamental, electoralmente victorioso. Difíciles para un Danilo en malaria burocrático-sentimental, cada vez más alejado de la posibilidad de resolver problemas cotidianos a unas bases peledeístas para las que él era, por delegación de Fernández desde 1996, el santo protector, "resolvedor" del reino, el despacho más abierto, el oído más atento. Al drama interno del PLD, con un Euclides Sánchez desbocado como nunca antes, hay que sumarle ahora la posición de Jaime David, quien por primera vez ha dejado entrever públicamente (aunque sea con su silencio) sus insatisfacciones y hasta contradicciones con el estilo del Presidente. Pero de eso hablaremos otro día. He aquí los elementos fundamentales de la crisis de un PLD muertecito de éxitos, con demasiados invitados a una mesa larga pero finita. Sin camas para tanta gente, es cierto, aunque debo insistir y repetirme: cuando el amor visita, la cama es lo de menos. Hagan memoria. ("Aquí pasaba a pie por estas calles.")
lunes, 1 de septiembre de 2008
Cronicanto de lunes a una esperanza de viernes
Si algo está muriendo, es inteligente pensar que algo está naciendo. Es inteligente, y además, psiquiátricamente recomendable. Al fin, como bien sentenció Tagore: "qué es un hombre, sin un sueño", o mejor, qué sería de la humanidad sin la posibilidad de la esperanza, la utopía verdadera, la copa medio llena. Si alguien hubiera afirmado en 1996, que un "mulatico lavado" como si fuera de San Juan de la Maguana, recién electo senador por el Estado de Illinois, sería, doce años después, el primer negro candidato a la presidencia de los Estados Unidos y con grandes posibilidades de triunfo, lo hubiésemos catalogado, por lo menos de iluso. ¿Quién podía imaginar que un joven profesor de gran voz, lector voraz y dotes naturales de orador, iba a llegar a ser, -desde la más absoluta pobreza y orfandad-, el más importante y querido líder de masas de un país mulato acomplejado de su negritud? ¿O que otro joven "mulatico lavado", de vestir humilde pero siempre clásico, algo tímido, demasiado correcto y nada ambicioso, un muy delgado y joven profesor que gustaba de quedarse a conversar con sus alumnos después de clases sobre lo enseñado ese día y para aconsejar lecturas, 15 años después sería el presidente de la República y terminaría convirtiéndose en el político más exitoso de su generación? Obama, Peña Gómez y Leonel, son tres ejemplos que debo destacar hoy, en este lunes, cuando todo parece a presagiar desastres no solo en Louisiana. Aquí ya, hasta la crisis está en crisis. Los problemas van cercando a la sociedad dominicana, y hay que sacar de abajo para encontrar una esperanza, abrazar la utopía, reincidir en la confianza que expresábamos en las veladas culturales de los doce años, declamando aquella poesía sobre la madre: "Mañana, hijo mío, todo será distinto." Uno ve con extremada preocupación el deterioro de la vida nacional en todas sus expresiones, incluida la expresión político partidaria, con un reformismo en desbandada, un perredeísmo en democrático secuestro, y un peledeísmo, muertecito de éxitos, empeñado en derrotarse a sí mismo, como si fuera un PRD años 80, aquel del granadazo y otros dones. Si algo está muriendo, algo habrá de nacer. "La era pariendo un corazón", sentenció Silvio. Algo nacerá "y se encontrarán los del machete aguerrido/ con el último héroe que hasta hoy se ha perdido", según el Pablo. Está oscuro, va amanecer.
viernes, 29 de agosto de 2008
Gobiernos ¿Y?
Dice Facundo, que en Argentina "los viejos se creen europeos y los jóvenes se piensan gringos"; y lo dice sólo para preguntarse: "¿cómo puede funcionar un país donde nadie está en su lugar?" Aquí pasa igual: no estamos donde tenemos que estar, no admitimos ser lo que somos, y lo peor de todo, somos incapaces de hacer lo que tenemos que hacer. Cumplir y hace cumplir la ley en igualdad para todos, por ejemplo. Denunciaba hace unos días, que por la razón que presidiarios de dinero e influencias, -amparados en la ley- cumplían sus condenas en una clínica o en sus casas, por esa misma ley -y razones de precaria salud que la permanencia en una cárcel agravaría hasta la posibilidad de la muerte-, más del 15 por ciento de nuestros presos debería estar en un hospital o en prisión domiciliaria. Pero nadie me hizo caso. Con lo fácil que resultaría esa revisión. Uno propone, Dios dispone y el estado desoye. Por la sordera de los gobiernos ante sugerencias o denuncias de periodistas de opinión o investigación, hace muchos años me inventé la categoría de "Gobierno ¿Y?", que es aquel donde usted denuncia y propone pero nadie le escucha, y nada pasa, salvo un imaginario "¿Y?" que sin decir le dice un funcionario amigo. Así: La AMET sólo existe para imponerse -con o sin la ley- a la sufrida clase media del esfuerzo, porque los ricos son demasiado ricos y los muy pobres empresarios del transporte son demasiado violentos, perdonagobiernos, poderosos con quema de embarazadas incluida, para que les sea aplicada la ley que ha devenido en ser "una vaina" que se inventó el Estado para jorobarle la vida a los simples ciudadanos como mi panal Juancito Pérez Vidal, alias Tito, quien junto a Salomón me acompañan a descomponer algún viernes al colmadón Bomba, de aquel lado, cuando me dejan y Bola de Nieve canta "Vete de mí." Somos "El país ¿Y?" de las incompetencias, paraíso de todas las anarquías e inequidades, donde un Estado es incapaz de lograr que un funcionario presente una simbólica declaración jurada de bienes, pero al mismo tiempo, es altamente eficiente para, a través de AMET, imponer multas sin sentido a trigueñas de ojos brujos, !ay!, Jocheta, y a través de su EDES, cobrar al ciudadano decente la energía eléctrica que en ocasiones, incluso, ni siquiera ha consumido. pablomckinney.blogspot.com
jueves, 28 de agosto de 2008
El "Tumbe" y las caricias de Dios
"Cada vez va estando menos claro que la razón mueva el mundo." F. Umbral. Son los juegos del azar y la María porque no pierda este pueblo la poca esperanza que le queda. Y es que esta sociedad acumula inequidades, sinrazones e injusticias, como algunas damas coleccionan corazones partidos y marchitas flores. Por suerte, de cuando en vez, por salvarnos, a los dominicanos se nos aparecen lo que llamo: caricias de Dios, abrazos del buen azar, que es lo mismo, y me explico: Mientras en la cañada de Benavides se hace cierta la denuncia vieja de la parca nueva y sus ocho cadáveres, y vuelve y se inundan "viviendas" en la ribera del Ozama, y no hay forma de que pueda un gobierno reubicar a esas familias en otros lugares, y al mismo tiempo militarizar el área para que transcurrido un año no esté repetido el drama; mientras un recién llegado administrador de Lotería advierte del requisito de un carnet partidario para permanecer o ingresar en esa nómina, y el eficiente administrador saliente se apresura a aclarar que dejó la casa en orden, con 200 millones en las arcas y otros 200 más por cobrar, para que perdamos la cordura, en pleno Palacio Nacional se aparece el presidente de uno de esos partiditicos de compra y venta en cada proceso electoral, acusando al jefe del Estado, -que es el único que firma decretos-, de darle un "tumbe" al no haberle entregado, donado, adjuntado el INESPRE y lo que de él queda. Y nada pasa. Y no es una broma, que para caricaturizar la cotidianidad nacional nada como el Jochy y sus muchachos. (Ayer, frente a Teleantillas, un miembro sin saberlo del Club de los Pendejos, de esa clase media que hacen gárgaras con peso en su día a día, fue multado por un Amet, por tomar una llamada a su celular mientras esperaba que cambiara el semáforo, yo lo vi, justo cuando a su lado, decenas de conchos y voladoras transitaban sin revista, retrovisores, cinturón de seguridad, faroles, y una M que no es de mulata sino de miércoles, don Radha. Entonces, ante este museo de absurdos, para que sobrevivamos se nos aparece un Felix Manuel Díaz, heroico y sabio, afirmando: "Cambió mi economía, pero yo no". Caricias de Dios que aprieta pero no ahoga. Pero, por favor, cierren la llave.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Perder el horizonte soñando una mirada
"No quiero ser sin que me mires" Pido silencio. P. Neruda.
Ahora sí los entiendo. Hablo de los vecinos de Los Cacicazgos y su batalla contra la construcción unos rascacielos prohibidos por la ley y el sentido común. Pero, me detengo ahí, que no estoy en esta madrugada, por la labor de defensa ciudadana de Minou o Roberto, sino en existencial lamento, porque, -como dicen que dijo una bella mujer de cuyos ojos brujos "no quisiera volver a acordarme"-: "me han robado el horizonte". Desde 2001, he estado sentado sobre este palomar de madrugadas que es mi dacha personal, por ver salir el sol, despedir la noche, y escribir algún bulevar a una pasión bienvenida, a un mal gobierno, una injusticia, y hasta una esperanza reivindicada sin sueño entre sorbos y sorbos de tazas de café, banilejo por supuesto. Desmantelada la posibilidad fraudulenta de la Isla Artificial, esta vez me ha tocado a mí el lamento de la intelectual dulcinea: "me han robado el horizonte." Todo esto viene, porque desde mi apartamento se presentaba frente a mí, cada mañana, el divino espectáculo que es ver el mágico amanecer de un nuevo día, acompañado de todo el verde del Santo Domingo que bordea el río de La Isabela. Era un bello paisaje. Un espectáculo de verde y gris, de azul y sombras. Pero, de repente, en pocas semanas y mucho dinero, una torre residencial ha comenzado a crecer frente a mis ojos despojándome del horizonte de verde que me acompañó durante siete años, cuatro libros, tres amores, miles de bulevares, algunas soledades y varias despedidas. Imagino que los constructores de esa torre tienen los papeles en regla, lo que hace inevitable que vaya muriendo frente a mis ojos mi verde mañanero, el mismo que inspiraba abandonar el sueño para adentrarme en inútil reflexión, en este opinar sin sentido, cuando al fin te das cuenta que una vez más vas a perder el horizonte, como alguna vez, en aquella maldita oficina perdiste su mirada. "No quiero ser sin que me mires/ yo cambio la primavera porque tú me sigas mirando." Pido silencio. P. Neruda.
Ahora sí los entiendo. Hablo de los vecinos de Los Cacicazgos y su batalla contra la construcción unos rascacielos prohibidos por la ley y el sentido común. Pero, me detengo ahí, que no estoy en esta madrugada, por la labor de defensa ciudadana de Minou o Roberto, sino en existencial lamento, porque, -como dicen que dijo una bella mujer de cuyos ojos brujos "no quisiera volver a acordarme"-: "me han robado el horizonte". Desde 2001, he estado sentado sobre este palomar de madrugadas que es mi dacha personal, por ver salir el sol, despedir la noche, y escribir algún bulevar a una pasión bienvenida, a un mal gobierno, una injusticia, y hasta una esperanza reivindicada sin sueño entre sorbos y sorbos de tazas de café, banilejo por supuesto. Desmantelada la posibilidad fraudulenta de la Isla Artificial, esta vez me ha tocado a mí el lamento de la intelectual dulcinea: "me han robado el horizonte." Todo esto viene, porque desde mi apartamento se presentaba frente a mí, cada mañana, el divino espectáculo que es ver el mágico amanecer de un nuevo día, acompañado de todo el verde del Santo Domingo que bordea el río de La Isabela. Era un bello paisaje. Un espectáculo de verde y gris, de azul y sombras. Pero, de repente, en pocas semanas y mucho dinero, una torre residencial ha comenzado a crecer frente a mis ojos despojándome del horizonte de verde que me acompañó durante siete años, cuatro libros, tres amores, miles de bulevares, algunas soledades y varias despedidas. Imagino que los constructores de esa torre tienen los papeles en regla, lo que hace inevitable que vaya muriendo frente a mis ojos mi verde mañanero, el mismo que inspiraba abandonar el sueño para adentrarme en inútil reflexión, en este opinar sin sentido, cuando al fin te das cuenta que una vez más vas a perder el horizonte, como alguna vez, en aquella maldita oficina perdiste su mirada. "No quiero ser sin que me mires/ yo cambio la primavera porque tú me sigas mirando." Pido silencio. P. Neruda.
martes, 26 de agosto de 2008
El dolor de la posmodernidad (La angustia de la razón y sus verdades)
Hasta la llegada de la democracia, en 1978, muchos pensábamos que todo era asunto del imperialismo "y la oligarquía reaccionaria al servicio del imperialismo yanki". Considerábamos, que ese frustrarse siempre los proyectos liberales y progresistas, este llegar siempre tarde a la cita de la historia, ese demasiado decir para tanta amnesia en el hacer, era culpa de imperialismos arrogantes, -perdonen la redundancia-, burguesía sin sentido de patria, culpas de presidentes desmemoriados y otros males, pero no. Han tenido que pasar 30 años, cinco presidentes y dos tintos en la tercera planta de Angelo's en Plaza España, para que pudiésemos al fin, descubrir el helado en palito, el chufláis sin papel, y el cajuil sin semilla. Resulta, entonces, que no era tan fácil; que en democracia, primero hay que ganar elecciones, y a las preferencias de los electores se deben los partidos. Sólo esto puede explicar el irritante conservadurismo de todos los gobiernos surgidos de las entrañas y sueños de prohombrespatria como Bosch o Peña Gómez, y no el manido argumento del imperio y la oligarquía a su servicio; que esto, no es tan sólo asunto de guerra fría o traición caliente de un partido a la memoria política de su líder, cosa de los muertos de un mandatario de las sombras, o de otro de los insultos e irrespetos. El asunto es más grave, y es una pena que nos haya costado tantos años descubrirlo. Aquí, sigue predominando el modelo trujillista-balaguerista de gobierno, sin importar los principios fundacionales del partido que administra el Estado, porque en la democracia los partidos se ven compelidos a plegarse al mandato inapelable de las urnas, y se van convirtiendo en el gobierno que las grandes masas de votantes quieren, y no en el que las élites liberales y "conceptualizadoras" -en sufridas tertulias en librerías que Cuestan, coloniales zonas o tropicales restaurantes- sueñan. Uno que ha padecido durante estos años de gobiernos post Balaguer, el ver, y volver a ver gobiernos acomodados en el balaguerismo y sus miserias, no quería entender que eso quieren las grandes masas de votantes, y al éxito electoral de más de un reconocido delincuente de más de un partido, en provincias y municipios, me remito, hagan memoria. Que no éramos tan inocentes. El gris es el color de la postmodernidad. Por cierto, "detrás de los cristales, llueve".
-- pablomckinney.blogspot.com
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lunes, 25 de agosto de 2008
Octavos de la izquierda
Gracias a su talento adornado de coraje, Félix Díaz logró la hazaña de ganar la medalla de oro en Beijing, con el importante añadido de que, la suya, es la primera presea de oro alcanzada por un atleta cotidianamente dominicano, criado y formado en tierra dominicana. (Félix Sánchez, nuestro otro gran medallista, fue un regalo del sistema deportivo y la sociedad estadounidense al país.) Ganó Díaz, después de estar al borde del retiro, indeciso entre hacer guantes o lavar carros. ¿Cuántos atletas como Félix andan hoy entre cañadas nauseabundas, precariedades y sus mismas indecisiones de pobreza? Gano Díaz. Un héroe deportivo ha nacido desde Sabana Perdida para el mundo. Todo un ejemplo de que es posible la esperanza, que Dios y la María tienen sus juegos. Ahora todo será y ya es fiesta, homenaje, reconocimientos, regalos todos, y fotos muchas, muchas fotos, pero no se trata de eso. Hablo de que Díaz y su oro, como Gaby Mercedes y su plata, no pueden ser la excepción sino la regla. Con sus medallas, ellos se les han escapado a un mundo de pobreza y precariedades, pero nada cambiará en el diario vivir de la mayoría de los demás miembros de selecciones nacionales deportivas, muchos de los cuales, como Félix, hasta ayer, viven entre cañadas nauseabundas, callejuelas de polvo y hambre, entre la caridad de un ministro buena gente, un Luisín Mejía siempre solidario, y un jefe de Estado mayor que lo engancha a la guardia, marina o aviación "para que vaya tirando con esos chelitos", y así no puede ser. Hablo de pensar más allá de Díaz y Mercedes, justo lo que en un certamen de belleza hizo Mario Benedetti, cuando le escribió el poema, no a la ganadora del cetro, sino a la octava de la izquierda: "la reina es la más linda/ pero la octava de la izquierda es la más seductora/ !quién podrá resistirse a sus labios en pena/ a sus ojos de vencida/ su tristeza en bikini!" No hablo de Díaz ni Mercedes, los reyes, sino de esos otros octavos y octavas a la izquierda. Pensemos en el resto de nuestros atletas, nuestros octavos de la izquierda, a quienes sólo recordamos cuando, sin permiso de Dios ni La María, por huir de la pobreza, se van hasta la Muralla China a celebrar con sus hazañas la existencia de una nacionalidad herida de inequidades, frustraciones, y sobre todo de una incapacidad sempiterna para definir sus benditas prioridades. Octavos y octavas a la izquierda, por ejemplo. ¡Salve Campeones, octavos y octavas de la izquierda, un bulevar orgulloso de ustedes, les saluda!
viernes, 22 de agosto de 2008
A pesar de pesares y presagios
Si una luz tiene este gobierno, la irradia su equipo económico casi completo, y no por su simpatía que no la tiene, ni siquiera por su sonrisa que importa poco, sino por sus hechos. A pesar de pesares y presagios. La democracia es un abuso de la estadística, que decía Borges, pero siempre mejor que la tiranía, que es un abuso de la muerte.
Es cierto que, de cuando en vez, entre los funcionarios del equipo económico hay algún berrinche que apacigua el number one, pero eso no es lo importante, sino los éxitos de una gestión económica a la vista de todos, a pesar de pesares y presagios.
Durante décadas, el empresariado exigió al gobierno, eficiencia fiscal y reducción de la evasión, y eso, entre sonora sonrisa, le ha regalado Juan Hernández, y a las estadísticas sin Borges me remito.
El sistema financiero bajo la tutela de Rafael Camilo, anda ahora más seguro que una quinceañera con la abuela de chaperona. Ya los bancos tienen sus problemas, estos se solucionan, y uno ni se entera.
La saludable terquedad y confianza en sus decisiones de Valdez Albizu y el CC del oráculo monetario, han dado sus frutos. Y miren que no ha sido fácil, pues desde agosto 2004, cada tres meses unos amigos asesores económicos y de comunicación política del PRD, muy bien amueblados intelectualmente y mejor situados mediaticamente, presagian el próximo derrumbe de la economía, la madre de todas las batallas económicas, o sea, el fin de la estabilidad, y lo hacen con la errática certeza con que Francis Fukuyama pronosticó el fin de las ideologías, pero peor.
Al fin, lo del Fuku era asunto de ideas, lo de estos amigos es tan material y tangible como un mango o un vaso de leche, pero con todas sus proteínas, por favor. Según los señores, la estabilidad macroeconómica debió explotar como si el PPH gobernara, que es mucho decir. Sin embargo, 48 meses después, ni siquiera las pésimas condiciones de la economía internacional y en especial la de USA, con su crisis hipotecaria de sub prime, su creciente desempleo o el debilitamiento del dólar frente al euro y otras divisas; ni siquiera los excesos gubernamentales que en nuestra cultura política conlleva un proceso electoral reeleccionista que "desguañanga" economías, según B. Vega, han logrado hacer realidad el sueño pepehachista, de que cualquier tarde, por fin, como en un París de monedas, arda el Banco Central entero, con todas sus estadísticas, sus gerentes de tímida sonrisa, ¡ay, Jocheta! y sus bóvedas subterráneas y frías.
Es cierto que, de cuando en vez, entre los funcionarios del equipo económico hay algún berrinche que apacigua el number one, pero eso no es lo importante, sino los éxitos de una gestión económica a la vista de todos, a pesar de pesares y presagios.
Durante décadas, el empresariado exigió al gobierno, eficiencia fiscal y reducción de la evasión, y eso, entre sonora sonrisa, le ha regalado Juan Hernández, y a las estadísticas sin Borges me remito.
El sistema financiero bajo la tutela de Rafael Camilo, anda ahora más seguro que una quinceañera con la abuela de chaperona. Ya los bancos tienen sus problemas, estos se solucionan, y uno ni se entera.
La saludable terquedad y confianza en sus decisiones de Valdez Albizu y el CC del oráculo monetario, han dado sus frutos. Y miren que no ha sido fácil, pues desde agosto 2004, cada tres meses unos amigos asesores económicos y de comunicación política del PRD, muy bien amueblados intelectualmente y mejor situados mediaticamente, presagian el próximo derrumbe de la economía, la madre de todas las batallas económicas, o sea, el fin de la estabilidad, y lo hacen con la errática certeza con que Francis Fukuyama pronosticó el fin de las ideologías, pero peor.
Al fin, lo del Fuku era asunto de ideas, lo de estos amigos es tan material y tangible como un mango o un vaso de leche, pero con todas sus proteínas, por favor. Según los señores, la estabilidad macroeconómica debió explotar como si el PPH gobernara, que es mucho decir. Sin embargo, 48 meses después, ni siquiera las pésimas condiciones de la economía internacional y en especial la de USA, con su crisis hipotecaria de sub prime, su creciente desempleo o el debilitamiento del dólar frente al euro y otras divisas; ni siquiera los excesos gubernamentales que en nuestra cultura política conlleva un proceso electoral reeleccionista que "desguañanga" economías, según B. Vega, han logrado hacer realidad el sueño pepehachista, de que cualquier tarde, por fin, como en un París de monedas, arda el Banco Central entero, con todas sus estadísticas, sus gerentes de tímida sonrisa, ¡ay, Jocheta! y sus bóvedas subterráneas y frías.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Héroes en pobreza
Hay detalles minutísimos que pueden definir una nacionalidad, un orgullo nacional. Ocurre cada cuatro años, en JJ. OO. y en Panamericanos: un dominicano gana una medalla, la prensa va a su casa a entrevistar a los familiares del héroe y se encuentra con que el astro vive entre cañadas, miserias, precariedades. ¡Inaceptable! Es nuestro sempiterno problema: nuestra patológica incapacidad para, como sociedad, definir nuestras prioridades. El apoyo a los héroes deportivos, por decir. Esta vez ha tocado el turno al noticiario Telemicro Canal 5, que al visitar en la calle respaldo Gregorio Luperon, próximo a La Barquita, en Sabana Perdida, a los familiares del ganador de una medalla de Bronce, -y si Dios y Tatica meten sus manos- de Plata, en los Juegos de Beijing, Félix Manuel Díaz, se encontró con el padre del joven, quien sólo pidió a las autoridades que le arreglen las calles "para que al regresar, su hijo pueda llegar a la casa sin enlodarse los zapatos", poema de amor de padre, ay. Se trata de priorizar el hecho de que todo atleta de alta competición, reciba, mientras permanezca en la selección nacional, todo el apoyo del Estado para que vivir dignamente. El Estado y sus gobiernos deberían prolongar su clientelismo sin remedio, su incitación al parasitismo partidario, hasta cada uno de los atletas miembros de toda selección nacional. Política social aplicada en beneficio de los que con sus hazañas sacan a pasear la autoestima de la patria. Díaz y su familia viven en un ambiente de tanta pobreza, que durante meses el joven se debatió entre lavar carros o boxear. Félix Manuel volverá al país, recibirá millones de pesos, un vehículo, el Presidente le regalará un apartamento, pero no se trata de la excepción sino de la regla. Estudiando cualquiera pasa, Jocheta. Se trata de priorizar, -antes de las medallas-, la vida digna de todo aquel atleta de alta competición que nos represente. Quien anda paseado ante el mundo el orgullo nacional, celebrando la nacionalidad dominicana como se celebran amores cuando saluda la mañana o una tarde ríe, esos poetas del esfuerzo que levantan la autoestima nacional deben vivir con dignidad y sin necesidades materiales. Estoy hablando de orgullo, de la autoestima de un pobre patria donde por alguna razón, si pudieran, seis de cada 10 ciudadanos abandonaría el país, a pesar que, desde Platón and friends sabemos que quien emigra no es feliz. ¿Cuántos atletas como Félix Díaz andan hoy entre cañadas nauseabundas y precariedades todas? Definamos prioridades, joder, definamos prioridades.
lunes, 18 de agosto de 2008
Citando a Don Ortega
Lo escribió José Ortega y Gasset, el gran pensador español que fue un gran columnista/líder de opinión en su tiempo, y como muchos otros de su generación, primero escribía sus libros en los diarios: "El literato no es otra cosa que el encargado en la república de despertar la atención de los desatentos, hostigar la modorra de la conciencia popular con palabras agudas e imágenes tomadas de ese mismo pueblo para que ninguna simiente quede vana» Y razón que tenía: Hay que despertar la atención de los desatentos. Ahora es cuando más necesitamos "hostigar la modorra" a través de la literatura con salsa periodística y un pesto de político descreído, que una columna es un poema de ensayo vertido con esmero y tres adjetivos en una crónica de vida. Eso. La gran fortuna de un columnista está en la credibilidad de su firma, es cierto, pero también tiene que ver con su capacidad para motivar, incitar, informar con salero y estimular reacciones ciudadanas de las buenas, el club de los pendejos, por decir. (Ya hablaremos otro día de "un bulevar de periodismo responsable sólo para ciudadanos". Manny García, alias Miky Santana, saben de eso.) Hay que seguir a Ortega sin descuidar a Gasset. En esto debemos estar los escribidores de diarios, opinadores de oficio, más que en andar vendiendo elogios o justificando olvidos, ay. Ahora que la sociedad occidental se ha ido perdiendo en los decoraos, y los jóvenes se nos agringan acoñaditos de english y Nintendo Wii; ahora que se han descuidado las humanidades en el pensum de las escuelas y colegios, debemos insistir en "hostigar la modorra de la conciencia popular", para eso estamos nosotros. Para luchar por el poder, alcanzarlo y luego partirnos el corazón ciudadano, están los partidos y sus señores. (Unos más que otros, es verdad, pero para eso están).
¡Quién lo diría!
El pasado viernes, lamentaba en este bulevar el hecho de que nuestra clase política no parece estar a la altura de las circunstancias y sobre todo a la altura de nuestras desgracias, pues justo cuando el país se nos desparrama de inequidades e ineficiencias en medio de una crisis internacional que hace peligrar nuestra estabilidad macroeconómica, a la muchacha y sus señores no se le ocurre nada mejor que sentarse a discutir en el Congreso la posibilidad de ampliar los márgenes de la reelección, eliminando el "nunca jamás" del artículo 49 de la Constitución. Y todo, a pesar de lo vivido en los procesos electorales de 1970, 1974, 1978, 2004 y 2008. (Como ven, ya ni siquiera somos capaces de aprender de nuestros errores.) La historia enseña que en un país como el nuestro, poblado de analfabetismo funcional, herido de clientelismo y pobreza, con unas instituciones más débiles que un amor lejano, la reelección sólo remite a corrupción y malevaje, y en el tema no hay inocentes ni en la presidencia del Ateneo de Peravia, que ni existe, ay, que aquí el mal lo llevamos en la sangre, vive en el tejido social de nuestro país acosado por los fantasmas de Trujillo y Balaguer que con éxito nos persiguen, guían, inspiran. La eliminación del "nunca jamás" tendrá sus bemoles, pues el lógico desgaste que provocaría un segundo periodo de gobierno PLD, posibilitaría la vuelta triunfal de don Hipólito al Palacio Nacional en 2012, y de paso, radicalizaría la grave aunque silenciosa crisis interna del PLD cuando, cercano al 2016, un Leonel Fernández como un Joaquín Balaguer villajuanesco, intente volver, volver, volver. Si en el país tuvimos que llegar a los excesos que representaron las quiebras fraudulentas de tres bancos con sus impunes complicidades, para al fin lograr imponer orden y transparencia en todo el sistema financiero nacional, -que hoy anda más confiable que un cura de barrio-, todo parece indicar que aquí necesitaremos un BANINTER político y social para reaccionar y actuar como ciudadanos responsables y definir de una vez y por todas, nuestras benditas prioridades. ¡Quién lo diría! Tantos homenajes y tanta cháchara, tantos muertos y desaparecidos en la lucha por la Democracia, y cuando al fin la tenemos, ahora resulta que no sabemos qué carajo hacer con ella.
viernes, 15 de agosto de 2008
País pianta'o, pianta'o
"Ya sé que estoy pianta'o, pianta'o, pianta'o/ no ves que va luna rodando por Callao." Balada para un Loco. Ferrer y Piazzola.
Tendríamos a remontarnos hasta aquel 27F de 1963, cuando el profesor Bosch se juramentó como Presidente en medio de la incomprensión de una burguesía sin concepto de patria, una izquierda cegata e infantil, y aquella iglesia Católica de Dios, de entonces, que por disfrutar las mieles del poder firmaba concordatos con tiranos del diablo y difamaba presidentes dignos y decorosos, padres de la democracia quiero decir y estoy diciendo, hablo de Juan Bosch y su gobierno; hasta esa inolvidable mañana del 27F tendríamos que viajar para hallar en nuestra historia democrática un momento tan dramático y difícil al iniciar una gestión de gobierno como la que mañana se inaugura, con la agravante de la desesperanza que se respira hoy en cada esquina del país. En 1963, en cambio, la patria era un inmenso nido de sueños, una fuerte mujer preñada de futuro, la misma que hoy, anciana y vencida, sólo vive del recuerdo nostálgico de la digna gloria de sus nietos muertos. Ni siquiera las andanzas, abusos y excesos del gobierno del PPH-PRD, que en 2004 entregó a Leonel un país al borde del default, con un millón y medio de nuevos pobres, con la investidura presidencial por los suelos, y la imagen del país más deteriorada que un amor piantao de celos, pueden compararse con la realidad económica, ética y social a la que debe enfrentarse esta nueva administración. El país anda herido de muerte en la mayoría de sus instancias. El panorama internacional no puede sernos más adverso. El dólar, débil frente al euro y fortalecido frente el peso. Las remesas disminuyendo. El petróleo y sus precios perturbando la estabilidad de la macroeconomía, (la gran luz de este gobierno). La delincuencia aumenta por segundos, y el narcotráfico, -no puede ocultarse más-, es ya uno de los poderes fácticos de la vida dominicana. Como colofón de males, nuestra clase política no parece estar a la altura de las circunstancias y sobre todo a la altura de nuestras desgracias, tanto así, que justo cuando el país se nos desparrama de inequidades e ineficiencias, lo que vamos a discutir ahora es la eliminación del "nunca jamás" de la Constitución, lo que significa ampliar los márgenes de la reelección, a pesar de lo vivido en los procesos electorales de 1970, 1974, 1978, 2004 y 2008. Pobrecito país pianta'o, pianta'o, pianta'o, que no aprende ya ni de sus errores. !Que Dios y Tatica le iluminen, Profesor, que le iluminen!
Tendríamos a remontarnos hasta aquel 27F de 1963, cuando el profesor Bosch se juramentó como Presidente en medio de la incomprensión de una burguesía sin concepto de patria, una izquierda cegata e infantil, y aquella iglesia Católica de Dios, de entonces, que por disfrutar las mieles del poder firmaba concordatos con tiranos del diablo y difamaba presidentes dignos y decorosos, padres de la democracia quiero decir y estoy diciendo, hablo de Juan Bosch y su gobierno; hasta esa inolvidable mañana del 27F tendríamos que viajar para hallar en nuestra historia democrática un momento tan dramático y difícil al iniciar una gestión de gobierno como la que mañana se inaugura, con la agravante de la desesperanza que se respira hoy en cada esquina del país. En 1963, en cambio, la patria era un inmenso nido de sueños, una fuerte mujer preñada de futuro, la misma que hoy, anciana y vencida, sólo vive del recuerdo nostálgico de la digna gloria de sus nietos muertos. Ni siquiera las andanzas, abusos y excesos del gobierno del PPH-PRD, que en 2004 entregó a Leonel un país al borde del default, con un millón y medio de nuevos pobres, con la investidura presidencial por los suelos, y la imagen del país más deteriorada que un amor piantao de celos, pueden compararse con la realidad económica, ética y social a la que debe enfrentarse esta nueva administración. El país anda herido de muerte en la mayoría de sus instancias. El panorama internacional no puede sernos más adverso. El dólar, débil frente al euro y fortalecido frente el peso. Las remesas disminuyendo. El petróleo y sus precios perturbando la estabilidad de la macroeconomía, (la gran luz de este gobierno). La delincuencia aumenta por segundos, y el narcotráfico, -no puede ocultarse más-, es ya uno de los poderes fácticos de la vida dominicana. Como colofón de males, nuestra clase política no parece estar a la altura de las circunstancias y sobre todo a la altura de nuestras desgracias, tanto así, que justo cuando el país se nos desparrama de inequidades e ineficiencias, lo que vamos a discutir ahora es la eliminación del "nunca jamás" de la Constitución, lo que significa ampliar los márgenes de la reelección, a pesar de lo vivido en los procesos electorales de 1970, 1974, 1978, 2004 y 2008. Pobrecito país pianta'o, pianta'o, pianta'o, que no aprende ya ni de sus errores. !Que Dios y Tatica le iluminen, Profesor, que le iluminen!
jueves, 14 de agosto de 2008
Repetida insistencia: Gerencia y autoridad
¡Vuelve y dale! Me repito, le doy y vuelvo con las dos palabras que deberían resumir y definir el gobierno que se inicia el sábado: Gerencia y Autoridad. Eso. Profesor. Este artículo no lo cobro, señor Camino, que estoy repitiendo lo ya planteando, rizando un rizo sugerente y amigo, para que lo lea un presidente, disculpe el señor, pero en la política, como en el amor, no basta con vencer en la batalla: hay que ocupar la plaza, o sea: Gerencia y autoridad, pasando -cuanto antes- de las palabras a los hechos, que para divorcios bastan los de cada cual, y mejor no tocamos esa tecla. Gerencia y autoridad, aderezadas ambas con un buen nombre que cuidar, una ética de un viejo sabio por imitar, porque, ay, no sólo en el tema del narcotráfico el país ha tocado fondo, bajos mundos, y para muestras recuerdo ahora al Depreco, pobrecito, que colecciona expedientes de posibles actos de corrupción de este y el pasado gobierno, como otros coleccionan cartas de amor para el olvido, pero sin "frías", que es un martirio. Hablo de gerencia con eficiencia, y autoridad para aplicarlas. Como escribí, luego del esperado discurso presidencial: que aquel que se mueva no salga en la foto, Profesor. Como Sócrates, se puede querer mucho a Platón, pero más a la verdad. Sin ser Danilo, y sin que tengan Martínez Pozo o Euri Cabral que repetirlo en el otro gobierno, (el De la mañana y don Alvaro) el suyo, debe enviar la señal de que ¡Ahora es! ¡Ahora es! Si en el pasado hubo otras medidas y hubo una ley de austeridad que al no ser cumplidas agravaron la situación que padecemos hoy, y afectaron la credibilidad del gobierno, esta vez no hay excusa ni habrá más oportunidades. La historia enseña que los pueblos pueden llegar a ser implacables en su desmemoria. Ya el diablo no asusta tanto. Mayo 2016 sólo es una fecha. Tiene usted razón: Debemos ir hacia delante. Pero para hacerlo, son imprescindibles gerencia y autoridad. El futuro era ayer. Perdón por la insistencia, profesor, pero la historia vino a cenar y le está esperando.
miércoles, 13 de agosto de 2008
Cuando pregunten las Paola
En la DNCD, en apenas dos años hubo que cambiar, sustituir, cancelar, transferir o dejar fuera del asunto a más de la mitad del personal, unas cinco mil personas. Un ejército. En la gestión de Ramírez Ferreiras y su equipo, en los últimos dos años se ha atrapado drogas y narcotraficantes como nunca antes en la historia de esa institución. Sin embargo, a pesar de esos esfuerzos y logros, -estadísticamente demostrables-, el negocio de las drogas ilegales ha seguido viento en popa en todo el país. (Nuestros males nos mean y nosotros creemos que llueve.) La autoridad moral y el reconocimiento de hombre serio, estricto y valiente, -un hombre jodón, quiero decir-, de los que es dueño el ciudadano militar e intelectual, Radhamés Ramírez Ferreiras, ha servido para que esta hecatombe que se le ha echado encima a la sociedad dominicana haya sido menor, pero no ha dejado de ser y es una desgracia, una hecatombe. Por eso, la valiente denuncia del senador y viejo amigo Wilton Guerrero, convertido en el Quijote banilejo de esta historia de sangre y colindancias, sólo tuvo un error: la generalización. El pueblo, en su sabiduría lo dice mejor que yo: "ni son todos los que están ni están todos los que son." Pero ahí está la denuncia, y algún día esta sociedad desmemorida se lo habrá de agradecer al vehemente dirigente peledeísta, templado en mil batallas, y en sus jardines colgantes de Babilonia. Los hechos de Baní: puntos de drogas "legales", jodedores a la vera de una escuela, siete muertos una noche, son la foto final y determinante; como la de aquella niña desnuda que corría, quemado su cuerpo por las bombas genocidas del ejercito gringo en la guerra de Viet Nam, como la foto de dominicano que con toda la dignidad y una piedra en la mano enfrentó al invasor en 1965. La ciudadanía debe militar y el Estado debe comenzar –ayer- a recuperar la autoridad perdida. Y es que, sin importar los dones éticos de sus responsables, ¿qué autoridad puede tener un Estado, Gobierno, un DEPRECO o como se llame, incapaz de hacer que más de la mitad de los funcionarios públicos cumplan con el mandato legal de una simple y casi protocolar declaración jurada de bienes, que ni siquiera es confirmada en sus datos. Son señales. La ciudadanía debe militar y el Estado debe comenzar recuperar su autoridad y ética perdidas, a cualquier precio y antes de que el país se nos desparrame de drogas y muertos, y entonces, no tendremos más que llanto, cuando las Paola de cada cual nos acusen sin abrazos de haberles entregado un país más inseguro y corrupto que el que nuestra generación encontró hace ahora mil años y un sueño.
martes, 12 de agosto de 2008
País de tango
Cuando ayer cité el tango de Enrique Santos Discépolo no pensaba en amores contrariados "mal-idos" o bienvenidos, sino en el país, la patria: "Sola, fané y descangayada, la vi esta madrugada salir del cabaret. Chueca, vestida de pebeta, teñida y coqueteando su desnudez." Pero no estoy hablando de amantes sino de patria. Como un tango de Discépolo, así anda el país. Justo como el Cambalache que escribiera don Enrique en 1934, los dominicanos "vivimos revolcaos en un merengue/ y en un mismo lodo, todos manaoseaos." El país es un tango, solo que al contrario de los amantes vencidos en sus desamores, no es tiempo de llantos ni tragos cortos, sino de pantalones largos, no es el tiempo del lamento sino de la acción. Y ahí están las pruebas. Ahí está el drama con comas y señales, los expedientes y las complicidades. A partir de lo ocurrido en Baní, los dominicanos tenemos la oportunidad de agarrar el toro por los cuernos, o más bien la droga por la paca, y estamos a tiempo. (De militancia ciudadana tendremos que hablar un día de estos.) Creo firmemente que el narcotráfico y sus redes han logrado conquistar a miembros del Ministerio Publico, la DNCD, la Justicia, y los partidos políticos pero no a esas instituciones como tales, y esa es mi penúltima esperanza, y justo ahora, pienso en Subero Isa, en Radhamés Jiménez, y muy especialmente en Ramírez Ferreira, actual presidente de la DNCD: nunca como en los últimos cuatro años esa institución había capturado tanta droga, ni sometido a tantos presuntos narcotraficantes; en menos de cuatro años más de cinco mil miembros de la DNCD haN sido retirados, cancelados y/o sometidos por faltas, complicidad o negligencia en sus funciones. !Que las ramas del bosque no nos impidan ver el sol. El condón sólo debe ser usado para el sexo! El narcotráfico le está ganando la guerra a un Estado y a una patria tan "sola, fané y descangayada, tan flaca, chueca y vestida de pebeta,", tan herida de complicidades y colindancias familiares, que hoy no parece más que un tango, aunque el Fito, entro porros, pregunte lo contrario sólo para responderse: "¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón."
lunes, 11 de agosto de 2008
País desnudo, solo y descangayado
… pero pasaron los años y los controles sociales fueron desapareciendo, los religiosos fueron perdiendo autoridad moral ante sus feligreses, el respeto hacia el maestro se fue desvaneciendo en calles y escuelas, vino la emigración del campo a la ciudad, y la sociedad dominicana comenzó a cualquierizarse en todos los sentidos. Con los años, la inequidad y las crisis, lentamente, como en bolero, la orfandad social -que la ineficiencia del Estado en su oferta de servicios y oportunidades hacia los pobres supone-, fue sustituida por la solidaridad delictiva del narcotráfico organizado, que es la réplica barrial del "ogro filantrópico". Como colofón de desventura, con la entrada masiva de la mujer al mercado de trabajo, viejo anhelo, la familia tradicional comenzó a transformarse, y el macho ibérico sin entenderlo, lo que provocó que hoy más de la mitad de los hogares del país tengan sólo un padre o ninguno. Y la familia tradicional ha ido desapareciendo, y carajitos y carajitas ya se crían sin padres, en medio de una calle, en un patio, con una tía mayor, sin un consejo, una buena pela, el boche adecuado, un abrazo de padre orgulloso porque la niña sacó 100 en letras, o pinta como Velázquez. Desaparecido la dictadura trujillista y superado Doce Años de asesinatos y atropellos, los fracasos y las frustraciones políticas se multiplicaron con la llegada de la esperanza, era el 1978, pero desde entonces, -con sus momentos luminosos de excepción y nostalgia-, cada gobierno ha sido el anticipo de un desengaño, y sigue rodando la rueda; el prestigio de ser un hombre honrado se fue perdiendo, la palabra empeñada comenzó a devaluarse…y de repente se instaló entre nosotros la filosofía del "Sálvese Quien Pueda." Y en eso estábamos cuando en Paya, Baní, siete cadáveres y un herido desenmascaran el infierno que hace años vive una comunidad tomada como tantas otras del país por el negocio del narcotráfico y su lucrativo excremento. PD: Me perdonan, pero este lunes no está uno por la labor de convencer ni argumentar, esta vez, sólo se trata de conmover, practicar catarsis existencial por ver qué carajo vamos a hacer los dominicanos con un país tomado, vencido y sin fe, sin referencias éticas, Dios de vacaciones, y en el fondo del bar un tango que llora: "sola, fané y descangayada, la vi esta madrugada salir del cabaret. Chueca, vestida de pebeta, tejida y coqueteando su desnudez."
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